En la medianoche del domingo 17 al lunes 18 de julio de 1994 se terminaba de definir, el campeonato mundial de fútbol. Luego de 90 minutos empatados, y de un alargue de 30 minutos sin definición, Brasil e Italia fueron a penales. Y una ciudad futbolera como Buenos Aires estaba pendiente del dramático resultado, con las calles casi desiertas. Por esas horas, y hasta las 2 o 3 de la madrugada del 18 de julio, un helicóptero de procedencia desconocida sobrevoló más de una vez los techos de la AMIA, hasta casi posarse sobre el edificio.
La testigo María Josefa Vicente vivía en Pasteur 594, piso tercero,
departamento F. Este edificio
abarca la esquina de Tucumán y Pasteur,
en diagonal a la mutual.
Desde su balcón
se divisaba el frente y la cuadra de la AMIA.
La noche del
domingo 17 al lunes 18 de Julio -según la declaración que presencié en el juicio oral ante el T.O.F. 3- , ella estaba acostada en
el dormitorio. De pronto su marido la
llamó desde el balcón y le dijo: “¡
vení, vení, que va a bajar un helicóptero sobre el techo
de la AMIA!”. El hombre amagó ir a la
terraza del edificio para poder ver mejor,
pero ella le pidió que no fuera. La testigo se acercó a la maqueta de la sala de
audiencias que reproducía los edificios de la zona, y con su mano ubicó el lugar donde dijo que
el helicóptero “estaba como suspendido sobre la AMIA”. Afirmó que con un reflector no muy potente
iluminaba hacia abajo, y que permaneció
así algo más de un minuto. Al ser
preguntada al respecto, dijo que el
color de la máquina era “parecido al que tenían los primeros Torinos, un dorado especial tirando a beige”.
Otros testigos refirieron en similares términos, y dada la cantidad y contundencia de los testimonios,
la Sentencia tuvo por cierto el vuelo suspendido sobre la AMIA de un helicóptero la madrugada previa al atentado. Pero nadie sabe qué hacer con ello.
El ex juez Galeano no hizo nada para averiguar "
la procedencia de la aeronave y los motivos por los cuales sobrevoló la zona que horas más tarde constituiría el epicentro del atentado", según reprochó el fallo del tribunal oral que entre 2001 y 2004 analizó la "investigación".
A continuación, el tramo de
la Sentencia del año 2004, que tuvo por indudable la existencia del sobrevuelo sobre la AMIA.