En la foto, Luis D´Elía, con el jefe montonero Roberto Perdía (por la agrupación O.L.P., “Organización Libres del Pueblo”), Fernando Esteche -el líder piquetero de “Quebracho” rentado por Irán- , y el Sheij Abdul Karim Paz, todos juntos por Hezbollah en la mezquita At-Tahuid. Fuera de cuadro se encontraba el ex piquetero Emilio Pérsico. En mi libro “Brindando sobre los Escombros” (2012), expliqué las relaciones que sostuvieron Rodolfo Galimberti y un sector de Montoneros con el agente iraní Mohsen Rabbani desde fines de los años 80. Después de los atentados, Anzorregui puso a Galimberti a colaborar con la SIDE en el encubrimiento. La mano derecha de Rabbani en la embajada de Irán, entre otras cosas, colaboraba en la revista “Jotapé” de Galimberti, que hacía campaña a favor de la elección de Carlos Menem. Y en el capítulo 6 de “Brindando” describí cómo en 1991, un año antes del atentado a la Embajada, la misma agrupación “religiosa” que pide la destrucción de Israel, organizó una serie de actos de contenido similar bajo la batuta de Rabbani, uno de los cuales fue entonces narrado por un colega, y por mí publicado en el periódico que entonces dirigía. El supuesto carácter “pacífico” de los amigos de D´Elía quedó expuesto, con apología del crimen incluída:
LA CENSURA QUE DERRIBÓ UN CANAL
ALEF NETWORK: EL ENCUBRIMIENTO TELEVISADO
En la primera parte de esta nota ( LA CENSURA QUE DERRIBO UN CANAL ) se refirieron algunas de las consecuencias de las revelaciones que d...
miércoles, 4 de febrero de 2015
martes, 3 de febrero de 2015
EL USO DE DENUNCIAS POLÍTICAS EN LA CAUSA AMIA. UN ANTECEDENTE OLVIDADO
A lo largo
del extensísimo Juicio Oral iniciado en setiembre de 2001, las reacciones automáticas de la querella AMIA-DAIA en defensa
de la demostradamente falsa historia oficial se replicaron una y otra vez bajo el argumento de
que cualquier cosa que cuestionara lo realizado por el juez Galeano y sus
auxiliares de la policía y la
SIDE , sólo sirve para beneficiar a los imputados. Bajo tal consigna, la querella oficial ha
venido defendiendo contra viento y marea irregularidades de una cantidad y
entidad de difícil comparación con cualquier otro antecedente de la historia
judicial argentina. Pero hubo un
episodio -fuera de la condecoración al “fino” Palacios y demás autoridades de la Policía Federal-
donde las interferencias políticas y las “razones de
Estado” quedaron especialmente en evidencia. Con una denuncia que llevó la firma de dos fiscales actualmente procesados, más la del infortunado Nisman. En una actuación que cobra mayor relevancia a la luz de los actuales acontecimientos. Es el episodio que llamaremos “testigo
C- Nilda Garré”.
domingo, 1 de febrero de 2015
¿POR QUÉ SE SILENCIÓ LA PISTA SIRIA?, PREGUNTÁBAMOS EN 1999.
En noviembre de 1999 armé esta tapa como director de Nueva Sión, donde se ve a Menem y Beraja abarcados por el título. Las letras "i" de "pista siria" están representadas por balas. Los subtítulos de la bajada decían lo demás (por ejemplo: "Menem, Avirán y Beraja sólo apuntaron a Irán") La reacción del embajador Avirán fue de indignación contra mi persona, en una reunión donde "bajó línea" a dirigentes comunitarios. La del presidente Carlos Menem fue amenazar con una querella.
LA DAIA, NISMAN, Y LA EMBAJADA DE EEUU.
Cuando en el año 2008 el fiscal
Nisman pidió el procesamiento de Menem, Anzorregui, Palacios y otros por
encubrimiento, la DAIA, preocupada, criticó ácidamente esa
actuación del fiscal, mediante una visita de su principal operador
político a la embajada de EEUU. Así lo recordé en esta nota de abril de
2011. Luego todo volvería a su cauce, incluyendo las disculpas del
propio fiscal a la embajada, según otros cables posteriores
de Wikileaks.
sábado, 31 de enero de 2015
CUANDO LA DAIA LE ENDOSÓ LOS MUERTOS A BIN LADEN
A partir de setiembre de 2001 en que comenzó el juicio oral por el atentado a la AMIA ante el Tribunal Oral
Federal Nº 3, concurrí diariamente a lo
largo de meses a observar las audiencias en la sala especial montada en el
edificio de la calle Comodoro Py en el barrio de Retiro.
Frente a un
proceso oral con larguísimas jornadas que muchas veces resultaban tediosas para
el puñado de periodistas destacados para cubrir el juicio, la aparición de cualquier
novedad fuerte o de alguna nota de color era muy bienvenida por los cronistas. El timing con
la prensa fue bien administrado por el equipo de la DAIA, que aprendió a
suministrar el material que iba “filtrando” a los escribas según sus
necesidades políticas.
Esto pudo
advertirse con claridad días después de que el entonces sucesor de Beraja como presidente
de la DAIA, José Hercman,
obtuvo de Dela Rúa la renuncia de Nilda Garré al frente de la Secretaría de seguimiento de las investigaciones, por haberse metido con la pista siria y las
irregularidades de la causa.
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